Hablamos de sexualidad (?)

Hablamos de sexualidad (?)

Como bien sabéis “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces” … así que me dediqué a la sexología… y ¡ hala! a “presumir” … y a “predicar en el desierto!!!

La sexología es esa Ciencia humana que alguna gente estudia durante años, investiga durante más y ve que si quiere ser competente y avanzar en el sentido humano de la vida y sus relaciones, sobretodo interpersonales, hay que continuar y continuar, porque te encuentras en un pozo sin fondo del conocimiento, que se encardina con lo más profundo e íntimo de las personas.

Bien, pues ves de repente programas en las teles, donde “alguien” con la sabiduría de un cursillo o de una lectura memorizada de la “Respuesta sexual humana” y sus “incompatibilidades” … de los pioneros y conspicuos, ella Virginia Johnson y él William Masters, conocidos como Masters y Johnson, (por cierto, muy malas traducciones de sus obras…), pues alguien, digo, haciéndose eco de tamaña sabiduría pontífica – con su mayor soltura, descaro, don de gentes, eso sí – y echando jeta por delante, han encontrado su particular piedra de Rosetta, para el desciframiento (de descifro y miento) de los nombres, y algo de fisiología genital y tal…; y ya tenemos al o a la experto/a del sexo, que a fuer de entenderlo como sexualidad, lo ha hecho no sólo sinónimo de ella, sino que ha vampirizado totalmente su simbolismo; proyección de la misma, y concepto inapelable acerca de saber siempre de qué hablamos cuando hablamos de sexualidad. Ha quedado etimológicamente “sui generis”, por deducción semántica adherida la sexualidad al genital y sus acciones unicoitales, o chupatorios en su amalgama de sabores tipo txutxes infantiloides. Y nuestros/as expertos/as del conocimiento genitaloide…supongo que de los suyos propios sí saben algo (?), entran a saco labial en la entrepierna de la sexualidad, como si fueran a explicar  la etiología del forúnculo (de forum y culo), y otras “problemáticas de lo sexual”. Y ya se sabe que “lo sexual no quita lo valiente”, y a fe que lo son.

Y así tenemos el “tropecé tropecientas veces en la misma piedra…” la del sexo…y “vuelta la burra al trigo”.

Al parecer, no saldremos de igualar sexualidad a genitalidad por nunca jamás, porque sexualidad no es más que una mera palabra para denominar a todo lo referido a “lo sexual”. Y esto es por siempre lo llamado sexo, o lo relacionado con las relaciones del mismo (léase sexuales!!)… Y por más que se haya aceptado una información más exhaustiva, verborreicamonologuista y graciosa (según dicen), (monólogo: se dice del logos o palabra del mono/a). Y por más que tengamos hoy una especie de inundación de las vías sexuales por propagandas, cuerpos 10 como mostradores, aperturismo (de apertura al turismo) sexual… y en suma, de todo lo indicativo del propio deseo… se sigue soslayando la sexualidad y convergiéndolo todo en el susodicho sexo (como actividad y como mujer de apaño!!!).

Y volviendo al principio: ¿ A qué tanto esfuerzo, trabajo, investigación, Ciencia de la sexología, para saber y aprovechar para la felicidad, eso que sería la sexualidad; cuando todo se reduce a la ciencia infusa del sexo. Pues “eso”… hablamos de sexualidad(?).

Intersexual

Con afecto.

Karlos Yuste